Jueves, 25 de octubre de 2007
Ranulfo, el hombre
Escribe: Mar?a Alvarado
Publicado en el suplemento dominical del diario La Rep?blica
22-12-1991
Un compositor Ayacuchano cuya
obra y vida resumen bien el destino
de un Pueblo marcado por violencia.

En el Pukaray, frente a la Plaza de Armas de Ayacucho, un hombre de ojos negros grandes y mirada profundo apura el caldo de res, humeante. Es delgad?simo; m?s bien peque?o. Tiene el rostro marcado por la intensidad de 47 a?os vividos .Hoy sus dedos largos y huesudos no desgarran las cuerdas de guitarra en su casa de San Sebas (San Sebasti?n), el barrio m?s bonito de Ayacucho. Tampoco entona con voz grave alg?n huayno. Est? frente a la Plaza de Armas, en un peque?o restaurante , tratando de saborear el caldo de res , sin quemarse la boca .Una voz nasal , devu?lveme a mi chica, puro rock espa?ol, Hombres G, se escucha por radio Wari. En una ma?ana huamanguina, tomando desayuno que parece m?s bien almuerzo, empieza nuestra conversaci?n con el notable compositor de m?sica andina Ranulfo Fuentes.
Punqui, donde vivi? la primera d?cada de su vida , es la primera imagen que afloran su mente. All? pas? momentos agradables y desagradables, toda la infancia, los once a?os. Eran los tiempos en que los ni?os del pueblo le llamaban ?Ranucha?,?Overo??Chicchi?,que en quechua quiere decir ?manchitas?, por lo blanco y pecoso que era.
Cuando muri? su madre , Luc?a Rojas Sosa, su padre se llev? a ?l y a Amadeo, su hermano, a la selva. All? comparti? con los ni?os chunchos, aprendi? sus costumbres y su lengua.
Entonces Ranulfo apenas s? conoc?a algunas palabras en castellano, hablaba el quechua.
Despu?s de perder a su padre, regres? a Punqui. Punqui, all? se despidi? de su pueblo. All? la gente era buena y hospitalaria, cari?osa. Le obsequiaron monedas de 20 centavos. En cada comunidad a su paso hacia Ayacucho ?Ranucha? fue despedido por la gente del pueblo, en los ?Cruzpata? , donde se re?nen a despedir a los seres queridos.
En Lima estudi? y trabaj?, y los primeros a?os de su adolescencia los pas? entre el barrio de Piedraliza del R?mac, la escuela de la vecindad, 487. All? donde lo despreciaron y lo embromaron por ser serrano. ?Hab?a una marginaci?n contra todos los serranos, se carcajeaban, nos fastidiaban?.

?Te resinti? mucho esa marginaci?n?
No, nada, contesta Ranulfo. Entonces recuerda San Miguel, la capital de la provincia ayacuchana. Recuerda al personaje Paco Yunque cuando llega a la escuela, ?El era un chico del campo. Igual que cuando llegu? a San Miguel, hab?a otra gente. Esa zona era de hacendados, de peque?as haciendas, sus hijos eran ni?os ?los se?oritos?. All?, como despu?s lo har?a en Lima, tambi?n tuvo unas cuantas peleas. En Lima, donde compart?a sus ratos libres degustando del vals, el g?nero con el que se inici? en la composici?n. Su primera canci?n la dedic? a su madre Luc?a. A ella la recuerda, alta, espigada, con una mata de cabellos rojizos. En?rgica, dedicada al hogar. Recuerda los temas en boga de entonces, que lo apasionaban:?Locura? ?Imaginaci?n?.Cita a los ?Trovadores del Per?? ?Los Troveros?, ?Los Chamas?, ?Irma y Oswaldo?. Recuerda a un cuaderno con muchas composiciones de este g?nero, que se le perdi?, que nunca m?s encontr?. Tambi?n recuerda el coliseo Inca, el coliseo Nacional de la Victoria, a donde acud?a a espectar las presentaciones folcl?ricas.
?Cu?l fue el primer huayno?, ?Voluble?, contesta Ranulfo y tararea con su voz grave, profunda:
?Coraz?n de piedra ingrata
?por qu? eres as?, voluble?
Qamllata Kuyayki niwaspa...?
Deja de hablar, luego prosigue ?Voluble enga??ndome, dici?ndome que me quer?as pero no era s?, pero en la traducci?n del quechua se pierde...

?Qu? importancia tiene el quechua para ti?
alguna vez me dijiste que era el idioma del alma andina...
Es el arma que necesito para comunicarme. Tiene una fluidez, esa dulzura que hace el mensaje bastante tierno, profundo y dulce. Es la llave que abre los corazones, las puertas, no s?lo de las personas, si no de los pueblos del mundo andino. Una sola palabra puede expresar todo tu sentir, puede ser una ofensa, una aceptaci?n, un cari?o.
El quechua tiene, adem?s, un car?cter flexible.

?El Hombre? (Huayno 1970)

Yo no quiero ser el hombre
que se ahoga en su llanto,
de rodillas hechas llagas
que se postra al tirano.

Yo quiero ser como el viento
que recorre continentes,
y arrasar tantos males
y estrellarlos entre rocas.

No quiero ser el verdugo,
que de sangre mancha el mundo,
y arrancar corazones
que amaron la justicia
y arrancar corazones
que buscaron la libertad.

Yo quiero ser el hermano
que da mano al ca?do,
y abrazados f?rreamente
vencer mundos que oprimen.

Fuga

Por que vivir de enga?os cholita,
de palabras que segregan veneno,
acciones que martirizan al mundo,
?Ay! S?lo por tus caprichos, dinero,
?Ay! S?lo por tus caprichos ,riqueza.

Tus composiciones tienen un car?cter marcado por la tristeza pero tambi?n proyectan una esperanza. ?reflejan tu visi?n de la vida?.
Pueden parecer algo tristes, pero no son tr?gicas, ni melodram?ticas. Los que piensan que ?El hombre? es triste, est?n equivocados. Lo que quise decir all? es que el hombre siempre fue dominado, sojuzgado por los m?s poderosos.
Estamos cerca al siglo XXI y el hombre no ha encontrado esa salida, no encuentran la forma de vencer los obst?culos sociales, pol?ticos y econ?micos. En todos los rincones del mundo hubo h?roes, m?rtires que salieron a buscar una soluci?n para la humanidad entera. Por eso puede parecer algo dolorosa. El dolor, Vallejo trataba en sus obras el dolor humano, no de ?l mismo, ten?a una dimensi?n, una proyecci?n hacia el futuro. Esa dimensi?n quise dar en ?El hombre?. La proyecci?n de una vida digna para la humanidad, sin diferencia de clases, la igualdad de justicia, la libertad, que no existan dominantes ni dominados.

En Ayacucho esta relaci?n de dominaci?n siempre ha sido notoria. ?Se puede separar a Ranulfo Fuentes de sus composiciones?.
Creo que no. Sufr? bastante en la infancia. Vivimos pobreza. Es all? cuando sent? la ternura de mi madre, pero falt? el pan en la casa. Sufr?amos. Hab?an noches de hambre, el fr?o mismo. No solamente en mi hogar, en muchos otros. Esto tambi?n lo palp? en la selva con los ni?os Campas, descalzos, enfermizos. En la costa, cuando llegu? a los 12,13 a?os, me marc? la indiferencia de las gentes, de los poderosos, de los ricos ante los pobres. Eso me hizo pensar, escribir para cantar.

?Muy sensible?
Desde ni?o fui muy sensible, miraba todo, me gustaba la naturaleza, las flores, el paisaje, los coloridos. Tambi?n sufr?a mucho con lo que ve?a. Me afectaba ver salir a mi madre, cuando mi padre estaba lejos, en la selva, y no ten?amos qu? comer, a recoger, viajaba en la ?nica mulita que ten?amos a los pueblos vecinos a conseguir algo. O cuando junto con mi hermanito agarr?bamos nuestra ?vilique?, una manta e ?bamos a las chacras. Trabaj?bamos todo el d?a, igual que los campesinos pero s?lo nos daban de comer. Me dol?a en el alma, sal?amos a las seis de la ma?ana y trabaj?bamos hasta las cinco o seis de la tarde a pesar de que sent?a el dolor de la cintura por estar agachados, con la lampita, o moviendo los terrenos. Miraba en todo momento el sol para que avanzara el d?a. No miraba una vez, miraba muchas veces. Durante las cosechas nos daban un poco de papa, un poco de oca...Todo eso se fue acumulando...

Muchos piensan que tus composiciones est?n marcadas por el inicio de la guerra interna, de los 80...
No es as?. Hubieron otros hechos hist?ricos que influyeron. El 69, las luchas estudiantiles. Adem?s yo era muy amante de la lectura y estaba al tanto de la primera, segunda Guerra Mundial, de las persecuciones del cristianismo en Roma. Le?a mucho. Pero tambi?n influy? la lucha estudiantil, la derogatoria del Decreto 006, esa matanza de ni?os, de estudiantes de primaria el 21 de junio de 1969 en Ayacucho, cuando vinieron por primera vez los ?sinchis?. Es la primera vez que se siente ese efecto de los gases lacrim?genos, bombazos, balas, palos, palizas. Las calles estaban invadidas por las fuerzas policiales. El 70 escrib? ?El hombre?, pero all? no s?lo recog? el sentimiento que me causaron estos hechos. Vietnam tambi?n influy?. No me interesan solamente los problemas, el sufrimientos de los Ayacuchanos, sino de la humanidad entera. Me interesa eso, lo universal.

Cuando se inici? el conflicto en el pa?s,?se transform? tu obra, has recogido el dolor, el sufrimiento?
No s?lo se recoge el dolor, tambi?n la alegr?a, los sentimientos de rechazo, es una protesta, una denuncia contra quienes realmente son los due?os de la patria, no contra el pueblo. El pueblo no tiene nada que ver. M?s bien el pueblo reclama sus derechos.

?Porqu? crees que se origina SL (Sendero Luminoso) en Ayacucho?
Una de las causas es la miseria. Pero adem?s el ayacuchano es rebelde e ind?mito. Si retrocedemos en los a?os, en la ?poca de los espa?oles, con Baca de Castro, y en el Incanato, el ej?rcito de Pachac?tec, que entonces era los representantes de los dominantes cuzque?os que arrasaban los pueblos del Tahuantinsuyo, encontr? la resistencia en Ayacucho con los Chancas y los Pocras. Es una rebeld?a hist?rica.
Llena de contradicciones. Durante la lucha por la independencia hubo quienes lucharon a favor y en contra...
Es lo que est? sucediendo hoy, el enfrentamiento entre los pueblos, entre hermanos. Ahora que se cumplen 500 a?os ser?a bueno preguntarse en el Per? y en toda Latinoam?rica cu?ntos ?felipillos? hemos luchado contra nuestra raza, contra nuestro pueblo, al lado de los explotadores, de los dominantes. Ahora estamos luchando entre hermanos.

?Qu? significado tiene el huayno para el hombre andino?
Es el alma, es la vida misma, es la satisfacci?n espiritual. Como baile y canto es el g?nero m?s completo. Cuando se dice, en cualquier lugar, que se va a tocar un huayno ?Huaynuchata tukaykamuy?, significa que va a haber algarab?a, de cantar, bailar y gozar. No podemos decir que el huayno es triste, depende como uno lo interpreta, depende de la emoci?n que uno tiene. Si est? triste, alegre.

Hace un a?o me dijiste que no hab?a que teorizar sobre el huayno, ?has cambiado de opini?n?
La discusi?n en torno al huayno tiene un car?cter social. El huayno campesino es el huayno del pueblo, es bastante alegre, ir?nico, sarc?stico y sat?rico; habla de la naturaleza, de su trabajo, de sus animales, de sus dominantes, ironizando, satirizando. El huayno de los dominantes es m?s se?orial, pinta m?s a las florcitas, al amor, al desd?n, al sentimiento, todav?a est?n pensando como B?cquer en el romanticismo.

Muchos dicen que t? has marcado una etapa en el huayno, d?ndole una connotaci?n m?s social.
Lo que sucede es que hab?an autores, pero que son an?nimos. Pero existen composiciones como ?Adi?s pueblo de Ayacucho?,? Hu?rfano pajarillo ?, ?Negra del alma?, ?Chuncullay?, ?Amarillito?.

?Cu?l es el papel del huayno dentro de la cultura oral?
La mayor parte de los pueblos andinos, campesinos, recogen abiertamente en forma oral la historia, y las recogen oralmente, aprenden las canciones escuchando. El pueblo campesino no declama. La canci?n tiene m?s acogida que la poes?a. Ellos crean en forma espont?nea las canciones, pero no como poes?a pura. Pero en el fondo son po?ticas. El quechua tiene un papel importante, les da ese car?cter profundo. Pero para ellos no es poes?a, para ellos es el canto mismo, es el canto de la vida, de sus paisajes, de sus costumbres, de su familia, de su pueblo. All? est? encerrada la poes?a, la m?sica, el canto.

?Qu? papel ha jugado la bohemia en tu vida, ha influido en tu producci?n musical?
S?. Desde peque?o acompa?aba a mi padre a las fiestas patronales del pueblo. Le segu?a, all? escuchaba a las bandas de m?sica, a los charanguistas del pueblo. En las noches de Punqui, de San Miguel, con los danzantes de tijeras. Cuando aprend? a tocar la mandolina iba a las fiestas, los cumplea?os. Entonces se tomaba chicha de jora, ca?a pura de Sarabamba. Ahora, hasta en los rincones m?s helados, se toma cerveza. Pero yo aprend? muy tarde a tomar. Adem?s, una cosa es ser bohemio y otra cosa es ser tomador.

Has hablado de la vida, el paisaje, pero no de la muerte.
En Ayacucho ha habido mucha muerte, pero yo quisiera tocar la vida; la muerte es pesimismo, es el fracaso ?ltimo de la vida. Pero cuando una persona que piensa en el futuro tiene una fe, una esperanza, deja de lado el tema de la muerte.

Acaso este no es un mecanismo de auto defensa, el no hablar de muerte, de evitar hablar sobre violencia pol?tica. Si a alguien lo matan por la calle, nadie habla.
Es el temor mismo, nadie quiere hablar. Parece que se ha vuelto una cosa cotidiana. Eso como si el esp?ritu, el alma del ayacuchano se hubiera encallecido. Pero el dolor que nos causa la muerte aqu? persiste, tambi?n est? el temor, persiste la impunidad. Hay gente que sabe pero por temor no dice nada. Porque existe esa sensaci?n de que en todas partes estamos vistos, que saben de nuestras vidas, con quienes estamos. Pero la muerte es algo latente. Hoy estamos vivos, pero nos preguntamos: ?ma?ana, qui?n ser??

?Te afecta la impunidad?
Me afecta que las cosas queden as?, silenciadas, sin castigo.

?Has recogido los mitos andinos en tus composiciones?
Tiene mucho significado. En ?Inti Sol?: si todas las aves del mundo volaran hacia el horizonte / alzando con una sola fuerza la monta?a que nos pesa / o el carnaval que dice ?Urqukunam rimanakun / kukankuta akuykuspa / urqukunam qayanakun / kukankuta qawaykuspa / paqarinmi achikmunqa / churinchikuna kutimunqa / palma sacha wikrarisqa / Qarway sara marqarisqa?. All? hablo de la inmortalidad del hombre, de que va a haber una resurrecci?n.

Finalmente entre huaynos, yarav?es y marinera re?ne m?s de 150 composiciones.
Imagen
Publicado por Deretablo @ 5:55
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por MurEs2012
Viernes, 13 de abril de 2012 | 13:17

En Murcia, en el XXV Certamen de Tunas Costa Cálida, hemos tenido el honor de conocer "El hombre", interpretada por un hijo suyo, de la T. de Drcho de la U. S. Martín de P. de Lima.

Publicado por MurEs2012
Viernes, 13 de abril de 2012 | 13:20

Somos eguidores (mi mujer y yo) de las tunas de la USMP, desde 1993 y tuvimos el honor de que nos cantara en un "aparte", además de otras canciones peruanas... ¡¡ENHORABUENA!!, por la canción y por quien la cantó para nosotros.